Pieza numismática canadiense acuñada en 1922 bajo el reinado de Jorge V. Ejemplar clave que inaugura el formato moderno de níquel de módulo grande en el país. El diseño del reverso destaca por sus dos hojas de arce cruzadas, un símbolo patrio icónico. Conserva una pátina natural y un desgaste propio de su circulación de la época.