El libro está dedicado a Dulce Chacón, mientras que el prólogo ha sido escrito por el profesor de la Uex, José Luis Bernal Salgado, para quien esta obra es una denuncia o reivindicación contra el rostro de la barbarie. «Además -destaca Hidalgo-, reúne a diversos autores, personajes populares y a otros anónimos. Desfilan por él desde filólogos a camareras, dibujantes, albañiles, psiquiatras, maestras, sindicalistas, estudiantes y teólogos, hasta escritores de renombre como la propia Dulce Chacón, tristemente desaparecida y el premio Nobel, José Saramago.