La poderosa novela de Victor Hugo cobra nueva vida en manos de Fernando de Felipe, maestro de la adaptación gráfica, que transforma la historia de Gwynplaine —el niño desfigurado para sonreír eternamente— en una novela gráfica de atmósfera oscura y belleza perturbadora. Un relato sobre la crueldad del poder, la dignidad humana y el amor que sobrevive a la monstruosidad que los demás nos imponen. Para quienes creen que los clásicos solo se leen: aquí también se sienten.