El octavo volumen de la saga Sandman reúne una serie de relatos entrelazados narrados por viajeros atrapados en una posada al final de todos los tiempos, donde las historias fluyen como sueños entre sueños. Neil Gaiman despliega aquí toda su maestría narrativa para explorar el fin, la memoria y lo inevitable a través de voces que se cruzan en el umbral del mundo. Una obra que confirma por qué Sandman es una de las cumbres absolutas del cómic de todos los tiempos.