Seaguy vive en un mundo aparentemente perfecto donde no queda nada por descubrir ni ninguna aventura que correr... y eso lo consume por dentro. Grant Morrison y Cameron Stewart construyen una fábula surrealista y perturbadora sobre la identidad, el conformismo y el deseo irrefrenable de significar algo en un universo que lo ha convertido todo en entretenimiento vacío. Una obra que parece un tebeo de aventuras y golpea como una pregunta sin respuesta.