En este tercer volumen, los niños del hogar Star Kids siguen encontrando refugio y libertad dentro del viejo Sunny, un coche abandonado donde los sueños no tienen límite. Taiyo Matsumoto retrata con una ternura sin igual el día a día de pequeños que aprenden a vivir lejos de sus familias, entre risas, silencios y una amistad que lo sostiene todo. Una lectura que emociona con honestidad y que recuerda el valor infinito de sentirse escuchado.