El periodista Spider Jerusalem continúa su desquiciada cruzada contra la corrupción y la hipocresía de una ciudad del futuro que nunca duerme. Con su pluma envenenada y su mirada implacable, nada ni nadie está a salvo de su furia. El segundo volumen de esta obra de culto del cómic cyberpunk sube la apuesta en violencia, humor negro y crítica social despiadada.