Esta novela transcurre en la época de Fernando I de Castilla, durante la reconquista, y en el momento en que, después de su muerte, se han repartido los estados. Don Sancho, su sucesor, es asesinado por Bellido Dolfos y entonces entra en escena doña Urraca, cuyos supuestos amores con el Cid Campeador se ven frustrados por los deberes de estado.
En una épooca de luchas palatinas y guerras enconadas, el novelista describe el incipiente idilio de un paje de doña Urraca con una joven de alta alcurnia, Las sorprendentes consecuencias de estos amores y la verdadera identidad de "la eterna enamorada" no se desvelarán hasta el final de la obra.
Esta novela, junto con el doncel de dola Urraca y Ha lelgado el amor, compone una trologia histórica, donde el honor y la intriga se revelan como los elmentos básicos de la trama argumental