El príncipe africano Mamuwalde (William Marshall) y su esposa Luva (Vonetta McGee) acuden a Europa en busca de ayuda para eliminar la esclavitud. El conde Drácula (Charles Macaulay) los recibe pero convierte al príncipe africano en vampiro y lo encierra en un ataúd durante dos siglos. Los propietarios de un negocio de decoración deciden trasladarse a Los Ángeles y entre los objetos de la mudanza estará el ataúd de Blacula, que será liberado accidentalmente con sed de sangre y venganza.