Se vende solo el cuadro que sale en portada.
Se envía por correos express dando número de seguimiento.
Tecnica mixta sobre la tabla del marco
21 x 29.5 cm.
Firmada en la parte trasera M.deLuca.
Una vez ingresado el dinero en cuenta procedo al envío.
Precio todo incluido. Marco, envío y pintura.
Cualquier pregunta, no dude en consultar.
El alma del Bidasoa. Hondarribia.
Olor a Puerto Vivo.
La costa, dejando una estela de movimiento y vida.
Los cerros, de un verde exuberante que contrastan con los tonos rojizos y violetas del cielo, añaden profundidad y un toque dramático a la composición. Sobre el fondo, las casitas con techos de tejas rojas emergen como un acogedor refugio, un recordatorio de la vida costera y de los pequeños comercios que se nutren de la actividad portuaria. Esta escena es un festín para los sentidos, donde los colores y las formas se entrelazan para transmitir la fuerza y el dinamismo de un puerto en constante movimiento.
MdeLuca crea emoción con un ambiente en el velo de la noche. Colores vivos y a la vez fríos, húmedos, vibrantes que huelen ... esos azules profundos realza el frío de las aguas del Bidasoa.
Ese aroma a gasóleo y aceite se mezcla aquí con el salitre del Cantábrico y el olor a madera mojada. Es un olor industrial pero artesano; el olor de las embarcaciones que descansan en la bahía de Txingudi después de faenar.
El río aquí no es estático. El uso de blancos y azules claros sugiere la corriente del Bidasoa encontrándose con la marea que entra del mar, creando ese movimiento constante que hace que los barcos bailen suavemente mientras están amarrados.
Transmite una profunda sensación de paz tras la finalización de una dura jornada de pesca.
La atmósfera se impregna de la quietud y la serenidad de la noche, las casas de los pescadores y la silueta de Jaizkibel, vigilan silenciosas el descanso de la bahía.