Óleo sobre lienzo (1,05 x 0,84). Restaurado y reentelado en 1988. Último cuarto del XVIII. Firma apócrifa de Francisco de Goya. Retrato real que sigue los modelos oficiales creados por Antonio R. Mengs y continuados por Goya. Por su ejecución puede ser una obra destinada a una institución administrativa, bien en España o en las colonias, lo que podría explicar su firma apócrifa.