Esta pintura representa una grulla japonesa de pie tranquilamente en aguas poco profundas. Su postura serena, largo cuello y la distintiva marca roja en la cabeza hacen referencia a la grulla coronada de rojo, un ave profundamente arraigada en la cultura japonesa. Los colores suaves y un paisaje tranquilo crean una sensación de equilibrio y silencio, enfocándose en el ave como un símbolo de calma y resistencia más que de movimiento. Óleo sobre lienzo. Firmado. Barnizado.
100x80x2 cm