Un sátiro solitario se sienta entre flores alpinas, tocando una melodía tranquila en su flauta de pan mientras la primavera despierta el paisaje montañoso. Flores silvestres florecen a sus pies, y el aire parece lleno de música y renovación, capturando un momento atemporal donde la naturaleza, el espíritu y la estación se convierten en uno. Óleo sobre lienzo. Firmado y barnizado.
70x100x2 cm