Se trata de una pintura religiosa de estilo clásico, representando a la Virgen Inmaculada. La obra está realizada sobre cobre, lo que le otorga una textura y luminosidad únicas. La imagen muestra a la Virgen vestida con un manto azul adornado con estrellas doradas, con las manos juntas en actitud de oración. Un resplandor celestial la rodea, y sobre ella se puede observar la paloma del Espíritu Santo. La pintura está enmarcada en un elegante marco de madera tallada, con detalles ornamentales en blanco que realzan la pieza. Es una obra de gran belleza y devoción, perfecta para coleccionistas de arte religioso o para aquellos que buscan una pieza única para su hogar o altar.
El marco mide: 28X38 cm. La pintura mide: 15X24 cm.