Técnica Mixta sobre papel de algodón de alto gramaje de Joaquim Falcó (*).
Esta obra corresponde a una etapa más temprana y muy fructífera de Falcó. Es una creación de excelente calidad, plena de fuerza, luz y color.
Esta creada sobre papel totalmente artesano, con barbas. Muy especiales “Estos papeles se fabricaban cerca de mi casa y yo los compraba en Barcelona. Hoy por hoy ya no se fabrican” comenta Falcó.
Firmada y fechada a mano por el artista (recto). Firmada y fechada a mano por el artista (verso)
Incluye Certificado de Autenticidad (COA).
Especificaciones:
- Dimensiones: 65 x 50 cm
- Año: 1994
- Edición: Obra Original Única
- Estado: Excelente (esta obra nunca ha sido enmarcada ni expuesta, siempre conservada en carpeta profesional de arte, por lo que se ofrece en perfecto estado).
- Procedencia: Colección particular.
La obra será cuidadosamente manipulada y empaquetada. El envío será certificado con número de seguimiento.
(*) Joaquim Falcó nació en Manresa (Barcelona) el 15 de diciembre de 1958 en el seno de una familia relacionada con la metalurgia. Durante años, su taller de pintura ha convivido rodeado de herramientas, máquinas y de algunos miembros de su familia. Quizás por ello, su obra sea tan familiar y cercana, aunque esté considerado uno de los artistas más internacionales de la comarca catalana del Bages.
“Me inicié en el mundo del dibujo y la pintura a los 9 años, cuando mis padres me inscribieron en la academia del artista postimpresionista manresano Estanislao Vilajosana donde aprendí el oficio y asistí hasta los 13 años”.
A través de manchas, salpicaduras, líneas y pintura goteada, Joaquim Falcó consigue ser un artista pop art sin quererlo, porque tiene alma impresionista. En sus inicios como artista precoz se dedicó al paisaje y al retrato artístico. Su primera exposición llega en 1979 cuando las paredes de la Sala d´Art Xipell de Manresa se nutren con sus primeras obras. Antes de cambiar de década, Joaquim Falcó firma con dos galerías de arte que le asegurarán, el poder dedicarse por completo a la pintura.
Su siguiente trampolín llega desde Italia donde los coleccionistas conectan con su estilo y recibe diversos encargos para Ferrari. Después llegará el salto a Estados Unidos, el mercado para el que realizará su serie de bebidas refrescantes a todo color, textura y movimiento. Trazos expresivos y cromatismo acentuado son varias de las marcas que lo identifican.
Como él mismo confiesa, sus pinturas se realizan con proximidad, “un cuerpo a cuerpo” entre el lienzo y su propio organismo. Algunos de sus lienzos se han pintado en el suelo, bajo la presión de una mano o del cuerpo de Falcó. Como si de un antiguo mapa de geografía se tratara, los lienzos se extienden para realizarse, antes de colgarse definitivamente en la pared. Ensuciarse, forma parte de esa esencia única que da el aproximarse tanto a las fibras tejidas y a los pigmentos.
Igual que la cotidianidad de aquel que toma el café en el bar de enfrente de su casa, las pinturas de Joaquim Falcó son objetos arraigados en nuestra vida diaria. Sin olvidar una dosis de fantasía, ternura, emociones miméticas y recuerdos de la infancia que se mezclan con la inspiración que otorgan las obras de grandes pintores como: Picasso, Van Gogh, Cézanne, Velázquez o Goya. Cualquier pintor se sentiría orgulloso de ser hijo de ellos, aunque sólo sea de forma metafórica, pero Joaquim Falcó además los homenajea...