Óleo de Jorge Castillo del año 1962.
Medidas sin marco 66 x 55 cms.
Hijo de emigrantes en Argentina, Jorge Castillo regresa a España en 1957. Se introduce en los círculos artísticos madrileños y en 1958 comienza a vender sus dibujos en la conocida galería Biosca. Poco a poco se va decantando por la técnica del grabado, que será finalmente su principal medio de expresión artística, aunque lo alternará con la pintura.
A partir de 1960 expone su obra internacionalmente, en importantes galerías y museos de todo el mundo, como en el de Nueva York, San Francisco, Tokio, París, Lisboa, Turín, Hannover, Dusseldorf y Ginebra, entre otros. Obtiene importantes premios, como los internacionales de Dibujo y Pintura de Damstart, el Ciudad de Pontevedra o el de Cultura Viva de las Artes Plásticas.
Su extraordinaria obra está representada en los más destacados museos de todo el mundo, como los de Bellas Artes de Lausana, la Fundación Juan March, las Galerías Nacionales de Edimburgo y Berlín, los Museos de Arte Moderno de San Francisco y Vitoria, la Kunsthalle de Bremen, el Museo Albertina de Viena, la Biblioteca Nacional de España o el mismísimo Museo Guggenheim de Nueva York, entre otros muchos.