La obra representa un paisaje campestre atravesado por un pequeño puente de piedra, rodeado de vegetación y colinas suaves al fondo. La escena transmite una atmósfera tranquila y luminosa, propia de los paisajes pintados al aire libre.
En primer plano se observa:
• un terreno seco o camino rural
• vegetación baja
• árboles de tronco retorcido, posiblemente olivos o encinas
En el centro de la composición aparece un puente de piedra de un solo arco, elemento que actúa como punto focal del paisaje.
Al fondo se aprecian colinas o pequeñas montañas, que aportan profundidad y perspectiva. Dimensiones - Alto: 34 cm Ancho: 26 cm