En "Pensativo", nos encontramos con la serenidad de un niño sumido en sus pensamientos, con la mirada dirigida hacia el suelo. Su postura reflexiva sugiere una profunda introspección mientras su mente divaga por los misterios del mundo que lo rodea. A pesar de la mirada hacia abajo, su rostro refleja una calma interior y una curiosidad inagotable. Esta obra captura un momento de quietud y contemplación, invitando al espectador a explorar el universo interior del niño y a reflexionar sobre la inocencia y la sabiduría que reside en la infancia. "Pensativo" es un tributo a la belleza de la reflexión y la profundidad del pensamiento humano, incluso en los corazones más jóvenes.