La pintura representa una escena devocional de San José con el Niño Jesús. El santo aparece vestido con hábito oscuro —que recuerda visualmente al de un monje— mientras sostiene o abraza al Niño.
El Niño Jesús aparece de pie sobre una base o roca y se inclina hacia San José en una escena de gran intimidad espiritual.
La obra transmite un carácter piadoso y contemplativo, típico de las imágenes utilizadas para la devoción privada en hogares o pequeños oratorios. Dimensiones - Alto: 29,5 cm Ancho: 34 cm