Plenitud de verano (Summertime), pintada en 1943 por Edward Hopper, es una obra fundamental que refleja la soledad y la alienación urbana a través de la imagen de una joven en la escalinata de un edificio en Nueva York. La pintura transmite una tensión pasiva y una sensación de espera en un caluroso día estival, acentuada por un juego de luces y sombras geométricas. Creada en plena Segunda Guerra Mundial, la escena también evoca la atmósfera de incertidumbre y el contexto social de la época.