La trama se sitúa en Oleza (trasunto literario y crítico de la ciudad de Orihuela), una urbe episcopal dominada por el tradicionalismo, el conservadurismo religioso y las intrigas clericales a finales del siglo XIX. La novela narra el drama de la infelicidad conyugal de Paulina, el crecimiento de su hijo Pablo en un ambiente asfixiante y la llegada del nuevo obispo, un hombre bondadoso pero trágicamente afectado por la lepra, cuya enfermedad se convierte en un símbolo de la decadencia, el aislamiento y la pureza moral frente a la hipocresía de la sociedad que lo rodea.