DE cómo nacieron, a la faz que hoy puedan mostrar este juego y estas reglas, hay un trecho; si dejamos que lo mida el tiempo, nos devolverá diez años y algunas consideraciones. El objeto primero de estas líneas fue mostrar y no demostrar; ejemplificar sin ánimo de convencer, mucho menos de vencer. Conducía por aquel entonces Ana Román un taller de expresión literaria en una universidad bordelesa de riguroso
TAPA BLANDA
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2ª EDICIÓN