Alejandro no se ríe es una obra de Alfredo Gómez Cerdá, ilustrada por Viví Escrivá, que narra la historia de un niño llamado Alejandro, quien, debido a una discapacidad mental, no sonríe ni interactúa con los demás niños que suelen jugar en el parque. Sus compañeros intentan diversas estrategias para hacerlo reír, como pintarse la cara o realizar juegos malabares, pero todas resultan infructuosas. Finalmente, otro niño logra que Alejandro sonría mientras juegan al fútbol juntos. Esta obra, publicada en 1988 por la editorial Anaya, está dirigida a niños de 7 a 9 años y cuenta con 88 páginas. La historia aborda temas como la inclusión, la empatía y la importancia de la interacción social, ofreciendo una reflexión sobre la aceptación y la superación de barreras en las relaciones infantiles.