En un pequeño pueblo francés en la década de 1930, Silvio, un anciano, observa la vida de los campesinos y los secretos que los unen. François y Hélène Erard le presentan a Jean, el futuro yerno de Silvio. Después de su matrimonio, Jean y Colette se instalan en una casa aislada, pero la muerte de Jean por ahogamiento perturba la tranquilidad del pueblo y los secretos familiares resurgen. Esta novela de Irène Némirovsky, escrita en 1937, se desarrolla como una investigación policial y explora las pasiones ocultas en una sociedad aparentemente tranquila.