Condenados al silencio de Robert Wilson, editada por RBA, es el segundo caso del inspector Javier Falcón en Sevilla, donde Rafael Vega y su esposa Lucía son hallados muertos en su chalé de Nervión en aparente pacto suicida, aunque una nota enigmática en la mano de él despierta sospechas. Falcón, atormentado por traumas personales, indaga en secretos familiares que involucran al hijo huérfano Mario testigo traumatizado y conexiones con un misterioso incendio en una guardería que oculta abusos y corrupción en la élite sevillana. Wilson teje un thriller psicológico con giros sobre pedofilia institucional, venganzas paternas y dilemas éticos, mientras Falcón navega entre su deber profesional y la fragilidad emocional en el calor opresivo andaluz.