El centro del mundo es la primera novela de Enrique Murillo, publicada en 1988. La historia se centra en la relación entre Pinilla y Ceruti, amigos de la infancia que, tras años sin contacto, se reencuentran en una noche insomne. Pinilla busca comprender las decisiones y el destino de Ceruti, quien ha llevado una vida marcada por la ambición, el misticismo y la muerte. A través de este relato, Murillo aborda temas como la búsqueda de la verdad, la complejidad de las relaciones humanas y la dificultad de comprenderse a uno mismo y a los demás. La novela se caracteriza por su tono irónico y profundo, invitando al lector a reflexionar sobre la naturaleza humana y las motivaciones que impulsan las acciones individuales. La obra ha sido reconocida por su capacidad para mezclar elementos cómicos y desgarradores, ofreciendo una visión compleja y matizada de la vida y las relaciones personales.