Es una fiesta de sugerencias, luces, revelaciones, asombros que agotan la admiración. Andrés Castilla aparece en sus momentos creadores y a la vez -espectador y espectáculo- como personaje de novela, en un Madrid con lejano olor a albahaca y melancolía, con habitantes muy reales y en un rincón del sueño. El novelista toma nota de todo lo que pasa en Madrid, mientras otro novelista le mira y da testimonio de su vida. Características: 288 pag. rústica 11x17,5 cm.