En este ambicioso y fascinante libro, Brendan Simms narra la historia de la geopolítica europea en constante cambio y las circunstancias peculiares que la han hecho tan imposible de dominar, pero también tan dinámica y feroz. Es la historia de un grupo de dinastías altamente competitivas y mutuamente sospechosas, pero también de un continente singularmente propenso a la interferencia de elementos 'semi-desvinculados', como Rusia, el Imperio Otomano, Gran Bretaña y (de manera central para el argumento de Simms) los Estados Unidos. El libro explora las razones por las cuales Europa siempre ha estado compuesta por pequeñas entidades políticas, donde la idea de un todo armonioso nunca ha tenido éxito.