Con su sampedriana sabiduría, José Luis Sam-pedro nos muestra en esta novela su profundo conocimiento del ser humano, su envidiable inclinación hacia la ternura y la serenidad. Nos devuelve lo que de verdad, quiero creer, importa: el amor, la entrega, la pasión, y la muerte, el dolor, el sufrimiento. Nos regala por medio de su vibrante fortaleza su comprensión de nuestra debilidad, de la soledad inmensa que nos espera al final del camino. Pero también comparte con nosotros la felicidad que sólo espíritus generosos como el suyo pueden irradiar por encima de las miserias cotidianas. Y consigue así que exclamemos como Bruno: «;Grande, la vida!». Sampe-drianamente.\nÁngeles Caso