Siempre será diciembre es una novela juvenil escrita por Wendy Davies, seudónimo de las autoras Fátima Embark y Merche Murillo. La historia se centra en la trágica muerte de Sam, quien cae por un acantilado, y las consecuencias que este suceso tiene en su entorno cercano. Jayden, su mejor amigo, intenta rescatarlo sin éxito y se enfrenta a la culpa y la confusión, especialmente porque estaba bajo la influencia del alcohol en ese momento. Por otro lado, Samantha, la hermana melliza de Sam, guarda rencor hacia Jayden, lo que complica aún más las relaciones entre los personajes. La trama se desarrolla en un ambiente de secretos, mentiras y una creciente sensación de ahogo, donde cada día que pasa se convierte en una cuenta atrás, sugiriendo que el tiempo para resolver los conflictos es limitado. La novela fue galardonada con el Premio Gran Angular en 2017, destacándose por su profunda exploración de temas como la muerte, la culpa, la identidad y las emociones extremas en la adolescencia.