Todo está tranquilo es una novela de misterio y suspense escrita por Mary Higgins Clark y su hija Carol Higgins Clark. Esta obra forma parte de la serie protagonizada por las detectives aficionadas Alvirah Meehan y Regan Reilly, quienes ya habían colaborado en Misterio en alta mar. La trama se desarrolla en el pintoresco pueblo de Branscombe, en New Hampshire, donde la comunidad se prepara para celebrar la primera Fiesta de la Alegría, un evento navideño destinado a promover el espíritu festivo y atraer visitantes. La historia comienza cuando cuatro trabajadores del mercado local ganan una suma millonaria en la lotería, lo que inicialmente parece una bendición para el pueblo. Sin embargo, la alegría se convierte en preocupación cuando intentan contactar a Duncan Graham, el compañero que eligió el número premiado pero decidió no jugar. Duncan ha desaparecido sin dejar rastro, al igual que otro ganador en una ciudad vecina. Este misterio atrae a Alvirah y Regan, quienes se adentran en la investigación para descubrir la verdad detrás de estas desapariciones y desentrañar los secretos que esconde la tranquila comunidad. A lo largo de la novela, las autoras exploran temas como la avaricia, la desconfianza y la complejidad de las relaciones humanas en un entorno aparentemente idílico. La atmósfera navideña, con sus luces y celebraciones, contrasta con la creciente tensión y el misterio que envuelven a los personajes. El estilo narrativo combina elementos de suspense y drama, manteniendo al lector en vilo mientras se desarrollan los acontecimientos. La colaboración entre madre e hija aporta una dinámica fresca y enriquecedora a la serie, fusionando sus estilos y perspectivas para crear una narrativa envolvente. Todo está tranquilo destaca por su capacidad para mezclar la calidez de las festividades con la intriga de un buen misterio, ofreciendo una lectura entretenida y llena de sorpresas.