La política es un baile privilegiado para conocer gente, aunque algunas veces se trate de personas a las que uno hubiera deseado no ser presentado, señala con ironía el autor. Más que un libro de memorias al uso, este libro es un relato que fluye por sí mismo, como si de un monólogo se tratara en el que las cuestiones clave de una generación y los comentarios, a veces mordaces sobre acontecimientos y personas relevantes en aquellos años, se une una visión crítica de las prácticas de partido. Joaquín Leguina reivindica la política como una actividad noble de los seres humanos, aunque también señala que las miserias humanas están presentes también entre los políticos.