Puede que cada una de estas historias parezca algo pequeño, íntimo, personal, y de ahí que tengan una extensión breve, ajustada. Pero juntas, estas ocho historias ofrecen una fotografía mucho más amplia que da empaque al libro. Los niños salvados no quiere pontificar, solo recordar, pero hay que reconocerle que desde esa propuesta también nos deja enormes lecciones vitales.
Reseña del cómic Los niños salvados en el canal de You Tube de Comic Vasg
Arte y memoria histórica se dan la mano en este álbum de 72 páginas editado por Ponent Mon en formato cartoné. Un volumen que viene prologado por Tomi Ungerer y se cierra con un dosier a cargo de Katy Hazan, donde alberga abundante información que complementará la lectura de forma didáctica. Pues la razón primordial de la existencia de este cómic es la divulgación. Que no se olvide lo ocurrido. Para conocerlo y evitarlo. Para que los totalitarismos no crezcan gracias a los instintos primarios y la ignorancia. Conviene recordar estas cuestiones en la actualidad. Por ello, “Los niños salvados” nos parecen relatos necesarios.
Los niños salvados es la recopilación de ocho relatos biográficos de niños y niñas de origen judío que sobrevivieron al Holocausto al lograr huir, esconderse, ser protegidos o ayudados durante ese ignominioso episodio de la historia humana. Son adaptadas por Philippe Thirault y dibujadas por Jeanne Puchol, Gabriel Ippoliti, Jean-François Solmon, Li-An, Nathalie Ferlut, Alberto Pagliaro, Chloé Cruchaudet y Stéfane Courvoisier, y son tanto historias de supervivencia como un reconocimiento a esas muchas personas que ocultaron y ayudaron a escapar a quienes eran perseguidos en Francia, Países Bajos, Austria o Grecia. Una edición cuidada en la que cada episodio se presenta con una fotografía real del superviviente que cuenta su odisea, y que incluye un dossier para documentar más y ayudar a comprender el Holocausto y evitar su olvido.
Un álbum que, creo, debería ser pieza ineludible en las bibliotecas de los colegios y objeto de lectura masiva por las nuevas generaciones, esas que en el futuro tendrán en sus manos que la historia, por cíclica que pueda parecer, nunca se repita. Los ocho relatos que aquí se recogen se narran en primera persona y con un lenguaje cercano y nada enrevesado parece querer pedir al lector que le arrime el libro, si tiene la posibilidad, al niño o niños que tenga a su alcance. Sí, dicha maniobra es una bofetada en toda regla a la inocencia de los niños y una abrupta manera de hacerles conscientes de lo malvada que puede llegar a ser la especie humana pero, como dice el prologuista del álbum, nuestros hijos no pueden permanecer ignorantes a la brutalidad y la barbarie que ejerció el régimen fascista alemán mediante el Holocausto o, como mucho, aprenderlo a través de unos libros de historia que cada vez son más asépticos. Para luchar contra dicha asepsia, nada mejor que incitarles a que se asomen a las breves narraciones que, introducidas con una foto y una pequeña ficha biográfica llamadas a dejar claro que lo que viene a continuación es completamente verídico, nos muestran la cara más salvaje y, al tiempo, más amable de una contienda que acabó de la manera más cruenta posible con la vida de cientos de miles de niños en el viejo mundo.
Los niños salvados es un cómic necesario, una memoria visual de uno de los momentos más oscuros de la historia universal.
Debe recordarse que 1,5 millones de niños menores de 15 años perecieron en el Holocausto. Y es la primera vez que encuentro una obra particularmente interesada en este tema. Por eso creo que Los Niños Salvados logra su objetivo y que nunca podremos hacer demasiado por explicar a generaciones posteriores lo que realmente fue vivir aquello. ¿Por qué? Porque vivimos en una sociedad de consumo materialista que desarrolla el egoísmo y la rapacidad de manera bastante simple. Todo lo opuesto. Encontraremos al final del tomo un interesante archivo educativo sobre el destino de los niños judíos durante y después del Holocausto. Se salvaron, por supuesto, ¡pero a qué precio! Testimonios que es esencial conocer.
Nace en 1967 en París. Tras cuatro años sin escribir, su mujer, su musa, le anima a escribir su primera novela. No encuentra editor pero llama la atención de Serpent à Plumes. La editorial Humanoïdes Associés contacta con él y a través de ella conoce a dos dibujantes prometedores, Marc Riou y Mark Vigouroux. Empieza a publicar la serie Miss. En 2001 inicia con Marca Malès la serie Mille Visages. Conoce a Sébastien Gnaedig, dibujante con el que hace dos cómics en Le Cycliste, Mes voisins sont formidables y Un bon plan de chez bon plan.
Formato Cartoné
Tamaño 22 x 29,3
Páginas 72 Color
Ponent Mon 2020
COMPLETAMENTE NUEVO DE PRIMERÍSIMA MANO
BRAND NEW FIRST-HAND
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