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Zustand des Artikels:
Gut (mit sehr wenigen Gebrauchsspuren)
En buen estado de conservación. Enmarcados.
2 grabados del artista murciano Muñoz Barberán. Temática: Entierro de la Sardina. Fdos a lápiz. Tirada 8/80. Enmarcados. 37x29 cms. Huellas: 24,5 x 11 y 24,5 x16 cms.
Reseña biográfica y artística
Pintor y escritor (Lorca 26 Mayo 1921 - Murcia 1 Diciembre 2007)
Nace en Lorca, en la calle de la Cava, el 26 de mayo de 1921; hijo de Alejandro y de Bibiana, su segunda mujer. Cinco hijos del primer matrimonio, y cinco más que nacerían posteriormente, de los que sobrevivieron sólo dos: Manolo y Huertas. La situación de la familia, modesta en lo económico y lo social, se agravó de modo notable con la muerte del padre en febrero de 1929.
El padre, Alejandro Muñoz Furió, muere cuando su hijo Manuel no ha cumplido los ocho años
Por esos años comienza a ir a la escuela pública, en la clase de don José Robles, y en 1930 ingresa en la Academia Municipal de Dibujo, dirigida entonces por el pintor Francisco Cayuela, de la que sería expulsado al poco tiempo por falta de disciplina y aptitud para el dibujo, siendo readmitido a ruego de su madre.
Allí ve dibujar a alumnos mayores que él -Emiliano Rojo, Joaquín Ruiz, Marcos Cayuela o Enrique Espín- causándole admiración y una cierta envidia el dominio que ya tenían del carboncillo. Su siempre anárquica formación la completaría con clases de música, recibidas de Jiménez Puertas, y con lecturas de novelas y libros de arte de la biblioteca de Manuel Gimeno, depositada por la tía Vicenta en su casa. Ya desde esta temprana edad mira con atención los cuadros de los templos y casas particulares.
Desde 1932 a 1936 la familia se traslada a vivir a Garrucha -la madre, tres hijos y la "Morena", la criada de siempre-, donde Bibiana Barberán desempeña el puesto de telefonista en una de aquellas centralitas manuales. Manuel inicia el bachillerato con don Miguel Forteza y don Bienvenido Mesas, y traba amistad con algunos personajes garrucheros que alentarán sus inclinaciones artísticas. El farero, aficionado al dibujo, le regala su primera caja de lápices y le hace dibujar el castillo de la costa y paisajes marinos; Marcos Martínez le suministra novelas españolas y francesas; y don Pedro Berruezo álbumes de reproducciones de pinturas de importantes museos. El autorretrato de Arnold Böcklin se le queda grabado en la memoria.
En esos años llega a Garrucha el "Museo Ambulante" de las "Misiones Pedagógicas", a cuyo frente se encuentran Ramón Gaya, Juan Bonafé y Eduardo Vicente. Será para él una experiencia interesante que confirmó, de alguna manera, su incipiente vocación. En Garrucha cobraría también su primer trabajo: el Ayuntamiento le encarga que pinte un escudo de la República por el que le paga 2'50 pts.
Al margen de esos comienzos en el dibujo, de don Francisco Cayuela ya sólo le quedará el recuerdo de verlo pintar, desde su balcón cerca de la plaza del Ibreño, en una de las escasas veces en que vuelve a Lorca. Cayuela moriría en 1933. También por entonces ve pintar, desde lejos, en un jardín, a Almela Costa que está destinado en el instituto lorquino.
Poco después de estallar la guerra civil, la familia tiene que volver a Lorca. Muñoz Barberán encuentra colocación en el taller fotográfico de don Juan Navarro Morata, que dirige también por entonces la Academia de Dibujo. Pinta, a su modo, y retoca clichés. Siente un cierto asombro, pero no admiración, por la fotografía. Acepta encargos de temas religiosos. Los realiza con el lógico mediano éxito económico y artístico. No puede hacer otras cosas sino las que estaban al alcance de un pintor que iniciaba su carrera.
Artista de amplios registros y estilo definido, tuvo como norte estético la pintura figurativa, dentro del postimpresionismo, y a la luz como aliada para modelar volúmenes, sugerir planos y dotar a sus creaciones de una particular atmósfera.
Notable su aportación a la pintura religiosa murciana, los géneros pictóricos por los que es más conocido se centran en el paisaje en todas sus vertientes, el retrato, el bodegón y las escenas costumbristas, a las que incorporó novedosos puntos de vista y formatos.
Su faceta de escritor e investigador histórico la desarrolló, principalmente, a través de colaboraciones en prensa. Redactor en la Historia de la Región de Murcia, en su bibliografía merecen especial mención los libros ¡Carta de la tía!, Sepan Quantos..., Ventana al ayer, Nueva biografía del Licenciado Cascales, De la vida murciana de Ginés Pérez de Hita y Sobre el autor del Quijote "apócrifo".
Por su obra plástica, y entre otros, recibió los siguientes premios: "Paisaje Madrileño" (1965); Palma de Plata de la Bienal (Elche 1966); Villacis (1967); Laurel de Murcia (1967); y Medalla de Oro del VI Salón Nacional (Murcia 1968). Fue académico numerario de las de Alfonso X y Santa María de la Arrixaca y Cronista Oficial de Murcia.
En 1990 Lorca lo nombra Hijo Ilustre y le otorga la Medalla de Oro. En 2003 se le concede la Encomienda de Número de la Orden del Mérito Civil y en 2008, a título póstumo, la Medalla de Oro de la Región de Murcia.
Hijo Predilecto y Medalla de Oro de la Ciudad de Lorca.
Medalla de Oro de la Región de Murcia.
Académico de Número de la de Alfonso X El Sabio
Fundador de la Academia de Bellas Artes Ntra. Sra. de la Arrixaca.
Encomienda de Número de la Orden del Mérito Civil.
Insignia de Oro de la Asociación Murciana de Críticos de Arte.
Cronista oficial de Murcia.
Fuente: información extraída de la página web https://www.munozbarberan.es/