Bodegón de estilo tradicional o naturaleza muerta. Representa un racimo de uvas blancas que reposa parcialmente sobre un pan de hogaza (característico pan moreno mallorquín), sobre un fondo oscuro y terroso que busca resaltar los volúmenes y la luz mediante el claroscuro. El gran sello de identidad del autor radica en la escuela naturalista del bodegón barroco español (siguiendo sutilmente la estela de maestros clásicos como Zurbarán o Luis Egidio Meléndez).