La obra que sometemos a análisis representa una marina en la que se aprecia una marea agitada que rompe con fuerza sobre una orilla de piedra contra un promontorio de roca escarpada que se sitúa en el lado derecho y con un peñasco aislado hacia el centro. La paleta de colores es predominantemente fría, con tonos intensos de verde azulado y turquesa para el mar, contrastados por el blanco puro y el gris azulado de la espuma. Las rocas introducen el contrapunto cálido con ricos ocres, marrones rojizos y toques anaranjados, que se intensifican donde reciben la luz, sugiriendo un momento de sol o atardecer. Formalmente, la obra evoca una sensación de fuerza natural que también transmite la tensión entre la masa de la tierra y la energía constante del océano.
- Cronología/ Datación: c. 1940.
- Uso/función: Desarrollo discursivo del artista.
- Procedencia: Colección privada.
- Lugar de producción: Gran Canaria.
- Estado de conservación: Estable. | Cabe anotar, no obstante, que la tabla presenta algunos pequeños orificios de picadas puntuales en el borde superior.