La obra que sometemos a análisis presenta una vista de los altos de Tejeda, en Gran Canaria, con imponente presencia de la escarpada orografía de la zona coronada por el roque Bentaiga, que deja al descubierto la humildad de las casas blancas que se sitúan a sus pies. El artista emplea una pincelada extraordinariamente vigorosa, ancha y direccional, como le es propio, aplicando la pintura al óleo con gran textura (impasto) con el que logra un gran efectismo. La paleta de colores está dominada por una rica gama de verdes y azules que cubren las laderas, creando una sensación de sombra y profundidad. Estos tonos fríos contrastan fuertemente con los ocres, amarillos y verdes pálidos y soleados del primer plano, que sugieren campos de cultivo o senderos. Los blancos intensos de las casas y las nubes añaden puntos de luz nítida, mientras que los tonos azul oscuro y morado se utilizan para modelar la masa rocosa de la cumbre, acentuando su monumentalidad. El uso de planos de color simplificados y la pincelada estructurada le otorgan una solidez casi cubista a la montaña, contrastando con el vibrante y más suelto tratamiento de los campos inferiores.
- Cronología/ Datación: 1939.
- Uso/función: Desarrollo discursivo del artista.
- Procedencia: Colección privada.
- Lugar de producción: Gran Canaria.
- Estado de conservación: Estable (de forma general). Puntualizar que la tabla presenta una pequeña pérdida en la capa pictórica en el borde central derecho. Requiere limpieza.