Magnífica obra original del reconocido pintor alemán Wallman (1977), adquirida en San Sebastián durante su residencia en la ciudad vasca. Realizada en una destacada técnica óleo sobre madera, la pieza muestra una plaza antigua de arquitectura tradicional europea. Destaca por su soberbia perspectiva, gran profundidad y atmósfera lumínica, rematada por el detalle de un reloj colgante.
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