Retrato de un personaje. Óleo sobre lienzo. Obra de gran calidad pictórica, ejecutada con una cuidada técnica y una excelente resolución en el tratamiento del rostro, las manos y los detalles. La composición transmite carácter y personalidad, destacando por su riqueza cromática y la maestría de la pincelada. Una pieza de notable interés para coleccionistas de pintura del siglo XIX.