Para el Feng Shui, el símbolo del Buda en sus diferentes iconografias es un gran activador de energia positiva. No se lo usa como objeto de devoción, pero si se lo trata con respeto dándole un lugar cuidado y estratégico para atraer Sheng Qi. Se usan para reafirmar determinadas aspiraciones en la vida, como salud, longevidad, armonia, abundancia de prosperidad, amor, etc