Maria Callas (Rosina): Aquí vemos una faceta distinta de la Callas. Aunque se la asocia con el drama, su Rosina es brillante, pícara y técnicamente perfecta. Es una lección de coloratura (agilidad vocal).
Tito Gobbi (Fígaro): Para muchos, el mejor barbero de la historia. Gobbi no solo cantaba, era un actor inmenso. Su interpretación de la famosa aria "Largo al factotum" (el famoso "¡Fígaro, Fígaro, Fígaro!") es insuperable por su carisma.
Luigi Alva: El tenor ligero por excelencia de la época, ideal para el papel del Conde.