Gargantilla, circa 1930, elaborada en oro amarillo de 18 quilates. Presenta una sucesión de eslabones planos y simétricos rematados en forma de gota, dispuestos hacia abajo. Su diseño geométrico, de caída suave y flexible, se adapta armoniosamente al contorno del cuello. Pieza de inspiración clásica con reminiscencias egipcias reinterpretadas.
Peso: 37,90 g
Longitud: 40,50 cm