Sudor se van haciendo mayores, van cumpliendo años y envejecen como todos nosotros. Pero sus ganas de molestar, de protestar, de reírse de todo, de meter el dedo en ojo ajeno siguen intactas. Rechazan por completo ese trago de mierda al que llaman madurar, ese trago que les pasa a muchos, me hago mayor y ya no soy punk. Me hago mayor y ya no escucho esto o lo otro. Punk, mierda y más mierda para todos vosotros.